Truco llegó al refugio porque su antiguo humano, por un tema personal complicado, no podía seguir cuidándolo. Le costó despedirse, pero quería lo mejor para él. Es un pana joven, con mucha energía, muy bueno y súper simpático. Se nota que ha vivido en casa y está acostumbrado a estar con personas. Ahora está con nosotros, moviendo el rabo todo el día, mientras buscamos una familia que quiera a un pana tan guapo como él.