Estos panas que llegaron a nuestro refugio tras el fallecimiento de su dueño, dejándolos sin hogar. Actualmente, están muy asustados y necesitan tiempo para adaptarse y confiar de nuevo. Están en una etapa inicial donde requieren mucha paciencia y comprensión. Queremos ayudarlos a sentirse seguros y amados mientras trabajamos para conocer mejor cada una de sus personalidades.
Es solo un cachorro, con toda una vida por delante, y ahora necesita un hogar donde le den paciencia, cariño y la oportunidad de aprender que no todos le van a fallar.