Killa nos la ha dejado su familia porque dicen que no pueden hacerse cargo de ella. Es una perrita con mucha energía, activa y con ganas de moverse, que necesita una familia que entienda su carácter y pueda ofrecerle ejercicio, rutina y atención. Ahora está en el refugio esperando a alguien que sí pueda seguirle el ritmo y darle la estabilidad que necesita.