Encontrado solo en un pueblo de Albacete, cubierto de barro, lleno de pulgas y con las uñas muy largas. A pesar de haber vivido momentos difíciles, es un perro extremadamente cariñoso y no tiene problema en que lo toquen, gruñir o defenderse. Solo busca cariño y atención. Se muestra tranquilo y dispuesto a confiar en las personas, lo cual lo convierte en un compañero ideal para cualquier hogar.