Llegó al refugio con una fractura muy grave en su pata, con el hueso completamente fuera. Después de valorar todas las opciones, finalmente tuvo que ser operado y perdió esa pata para poder seguir adelante.
A pesar de todo lo que ha pasado, Parker se ha recuperado muy bien y ahora está feliz, adaptado y preparado para encontrar una familia que le dé la oportunidad que merece. 🐾
Un luchador de tres patas que solo necesita un hogar donde seguir disfrutando de la vida. ❤️

